|
Acerca de CLUB XENICARE > Perdieron peso y ganaron vida
Testimonios
perdieron peso y ganaron vida
perdieron peso y ganaron vida
María Pastora Tobar

“Siempre he tenido problemas de peso. A los 9 años ya era gordita. Mis periodos ‘normales’ -no flaca, creo yo- han sido muy cortos. La última vez que engordé mucho (porque han sido varias veces) fue porque mi trabajo anterior era muy estresante y terminé de estudiar mi carrera en horario vespertino. Emocionalmente no estaba bien con tanta ajetreo y eso significó comer mucho”, dice María Pastora Tobar (31), periodista de Extend Comunicaciones, casada, sin hijos.
Su condición comenzó a empeorar con el paso de los años. “Tuve intolerancia a la glucosa y me dolían las rodillas, además que se me acentuaron los problemas a la columna”.
Confiesa que en las etapas de mayor sobrepeso su autoestima se veía afectada. “La verdad es que sentía que valía menos que las demás. Sé que el interior es lo valioso de las personas, pero no podía evitarlo”.
-¿Qué has hecho para bajar de peso?
-Lo he intentado todo: dietas, masajes reductivos, incluso fui a un médico quien me recetó un fármaco que me hizo sentir mal.
-¿Cómo comenzaste a tratarte con Xenical?
-Había oído hablar de él, pero pensaba que era otra pastilla más para adelgazar. Nunca me interioricé en su funcionamiento. Una amiga me habló maravillas de Xenical y fue así como lo consulté con mi médico.

-Súper bien. Creo que un factor muy importante fue haberme informado sobre cómo funciona. Yo uso mucho la página web donde llevo un registro de cuánto he bajado. He ido a todas las charlas y he recibido material que me ha servido mucho. Como me informé, sabía que no bajaría todo el peso que necesitaba en un mes o dos, por lo mismo me hice el ánimo de estar al menos un año a dieta para después mantenerme.
-¿Lo recomendarías?
-¡De todas maneras! Lo que más me gusta es que actúa sólo en el sistema digestivo, no es una sustancia que entre a la sangre. Es un complemento perfecto para la dieta, puesto que uno se restringe en la comida y más encima elimina una porción de grasa que no se absorbe.
-¿Desde cuándo y por qué asistes a las charlas de Xenicare?
-Desde marzo de este año. Pensé que no podía desperdiciar la gran oportunidad de que profesionales me ayudaran en este proceso. En la charla de nutrición aprendí, por ejemplo, a hacer la compra del supermercado. Ahora tengo claro qué cosas puedo llevar y cuáles no.
-¿Qué te dice la gente por estar más delgada?
-Todos se alegran mucho, me dicen que me veo muy bien y me dan ánimo para seguir, porque han visto todo el proceso y ven los esfuerzos que he hecho para bajar de peso.
-¿Cómo te sientas hoy?
-Súper bien, pero estoy consciente de que aún tengo sobrepeso. Me faltan dos kilos para tener IMC normal y siete para alcanzar mi meta de pesar menos de 70 kilos.
-¿Qué es lo mejor de haber bajado de peso y lo más difícil?
-Lo mejor es sentirme bien. Mi autoestima mejoró y con los cambios me siento más motivada. También, gracias a que bajé de peso mantengo controlada la intolerancia a la glucosa, lo que es muy importante, ya que poseo antecedentes familiares de diabetes.
Lo más difícil es cambiar de mentalidad, en el sentido de aceptar que tengo tendencia a engordar y por ello debo llevar un estilo de vida saludable. Parece la misma cantinela de siempre, pero cuando uno entiende que tiene sobrepeso porque "algo en tu cabeza no anda bien", haces un esfuerzo integral por saber qué te produce ansiedad y qué puedes hacer para mejorarte desde la mente.

